Desde el momento en que conocimos a Valerie, inmediatamente nos sentimos como en casa. Era divertida, amable, sabia y estaba en mucho mejor forma que mi esposo y yo. Sus chicas (cabras) eran muy amigables y sociables. La caminata fue un ejercicio (lleva agua), pero la compañía fue sin duda la mejor parte de nuestro día. Aprendimos mucho sobre las cabras, la historia de la zona y dónde ir a buscar un postre delicioso. Nos hubiera encantado pasar más tiempo con Valerie y sus hijas. Haz esta caminata, te alegrarás mucho de haberlo hecho.