Debo decir que es una experiencia única. Ni hablar de la amabilidad y que anfitrión más gentil. Es una experiencia que hay que vivirla, el hecho de contarla no podría ser ni la cuarta parte. Los paisajes, las vistas, el desayuno, el asado. Estuvo muy buena la porción y el vino. Debo decir que de 10 puntos le daría 11. Javier fue muy buen anfitrión y muy atento. Si vienes a Mendoza te la recomiendo al 100%. Qué esperas. Nada mejor que pasar una mañana y parte dela tarde con un nativo y con lo mejor del vino y la gastronomía. ¡Gracias y se los recomiendo!