¡Qué forma tan encantadora y divertida de ver Los Ángeles! Toda la experiencia fue muy sencilla, como si un amigo nos estuviera mostrando los lugares que teníamos que ver en Los Ángeles. El auto hizo que la experiencia fuera aún más agradable.
La forma en que Romain incluyó datos curiosos e interesantes sobre el Hollywood nuevo y el antiguo, su naturalidad y encanto, y su manera tan amena de compartir esta información, fue genial. ¡Muy recomendable!