Esta clase de cocina en el hogar fue una de las mejores partes de nuestro viaje a Roma. Nuestros instructores eran cálidos, conocedores e hicieron que la experiencia fuera divertida para toda la familia. Aprendimos a hacer platos tradicionales, luego disfrutamos de una comida increíble juntos. Fue personal, auténtico y realmente inolvidable. ¡Muy recomendable para cualquier persona que venga a Roma, especialmente a aquellos con niños pequeños!