Amanda y su esposo fueron realmente excepcionales. Me sentí como una amiga más para ellos. La energía en el lugar era preciosa, y la vista era impresionante. El conocimiento que Amanda tiene sobre el tabaco es indiscutible. Tuvimos pláticas profundas con un buen ron y, a pesar de las dificultades que enfrentan diariamente, siempre tienen una sonrisa en sus rostros. Les recomiendo reservar con ellos, sin duda. Gracias por la experiencia y volveré con gustó,me dieron un obsequio al finalizar y simplemente agradecida de compartir con seres únicos