Tan pronto como llegamos, una mesa llena de hierbas cosechadas limpias nos estaba esperando. Luego vino Ariel y nos dejó boquiabiertos con la historia de la granja, el uso de docenas de hierbas, las pruebas de sabor y, por último, ¡la fabricación de medicamentos! Experiencia invaluable. Cambiamos todos nuestros planes para quedarnos a cenar en el restaurante de la granja y fue la mejor decisión que tomamos, ¡incluso vimos un perezoso! 🦥
¡No te pierdas la oportunidad de visitar La Finca Nueva Luna para este taller o por cualquier motivo! ¡Es realmente un lugar increíble lleno de personas increíbles que hacen el bien al medio ambiente, la comunidad y Costa Rica en general!