Como viajera sola, dudaba en reservar una experiencia, ¡pero me alegra mucho haberlo hecho! La clase de cocina de feijoada de Andrea fue uno de los puntos culminantes de mi viaje a Río. Su departamento es hermoso, espacioso y está justo al lado de la playa de Leblon. Fue increíblemente amable e hizo que nuestro grupo internacional se sintiera a gusto de inmediato.
Aprendimos a preparar caipirinhas y feijoada, algo que disfruté aunque normalmente no como carne de cerdo. Las guarniciones estaban deliciosas, y me encantó aprender a cortar correctamente la col rizada y las naranjas.
Los brigadeiros y la conversación fueron la mejor parte. Como carioca nativa, Andrea compartió historias y consejos locales que iban mucho más allá de la cocina. Incluso nos regaló a cada uno una botella de cachaça para que nos la lleváramos a casa.
No te sentirás como un turista, sino como un huésped. ¡Gracias por una tarde tan encantadora, Andrea!