Made fue una anfitriona muy amable y bien informada. Le ofreció a nuestra familia una perspectiva única de la vida en Bali: hicimos un recorrido por el complejo de su familia, seguido de una increíble visita al campo de arroz de la aldea y, por último, disfrutamos de una comida deliciosa en el warung familiar. No me canso de recomendar esta experiencia, fue muy auténtica y nos permitió apreciar de verdad cómo vive la gente de Bali. ¡Muchas gracias, Made!